miércoles, 12 de agosto de 2009

Cura represor jugando a la escondida

¡Lindos personajes todavía quedan enquistados en la corporación militar! Este lúgubre monje negro, capitán de la Armada, se estaba haciendo el zota cuando lo descubrieron...

La ministra de Defensa, Nilda Garré, le ordenó al jefe de la Armada, Jorge Godoy, que “disponga el retiro o la baja obligatoria del capitán de fragata Alberto Angel Zanchetta al 14 de julio de 2008, e inicie las actuaciones disciplinarias que correspondan por haberse omitido” la decisión de retirar de la actividad al presbítero que confortaba a los pilotos de los vuelos de la muerte.

Egresado del Seminario Metropolitano y de la Universidad Católica, Zanchetta se ordenó sacerdote en 1973. Fue denunciado por el entonces capitán de la Armada Adolfo Scilingo como uno de los sacerdotes que en 1977 estaba encargado de asistir espiritualmente a los oficiales de la ESMA, integrantes de los grupos de tareas que secuestraban, torturaban y tiraban vivos al mar a los prisioneros de ese campo clandestino.

A partir de la recuperación democrática supo mantener su trinchera: se desempeñó como jefe del Servicio Religioso del Comando de Operaciones Navales de la Base de Puerto Belgrano y ocupó hasta diciembre del 2004 el cargo de canciller y secretario general del obispado castrense.

1 comentario:

MONA dijo...

Los curas siempre se hallan al margen de lo que consideramos bueno o aceptable.
Por ejemplo:
Son los que pretenden instrucción sobre religión católica en TODAS las escuelas, no sólo las confesionales.
Son los que resisten la educación sexual en las aulas, esa educación que permitiría decir un NO a los abusos.
Son los que quieren remover a un cura de Neuquén, un tal Marcelo Melani, Conocido por sus posiciones progresistas, su defensa de los aborígenes y de causas sociales, pero paradójicamente en la misma semana se escandalizan por la pobreza.
Son reprimidos sexuales, se manifiestan célibes, sin embargo, hay muchos que son abusadores de niños. y no lo digo sólo por el "padre" Grassi, sino también por Monseñor Storni, el que sometió a seminaristas.
Son reprimidos por formación, entonces su conducta va a ser represora. Tal vez lo que hizo ese capitán de fragata Alberto Angel Zanchetta, le haya parecido bueno a él y a su iglesia.
Te mando un abrazo!!!