viernes, 24 de julio de 2009

El cura inquisidor

En invierno, Malargüe padece el frío patagónico. Pero existe otro factor, más corrosivo que las intempestivas heladas, que atemoriza a los habitantes, todo el año. Uno que viste sotana, niega los treinta mil desaparecidos, prohíbe el uso de preservativos y censura expresiones artísticas gracias a su influencia en el poder local, como si se tratara de una versión moderna de la Inquisición: el cura Ramiro Sáenz.

La última polémica en la lista de Sáenz –párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosariol– fue la que generó la película Ángeles y demonios, basada en el libro homónimo de Dan Brown y centrada en una disputa de poder entre los representantes de la ciencia y los de la fe. El film, que sería proyectado en junio último, nunca llegó a exhibirse: El Maitén, el único cine de la capital malargüina, sufrió un ataque –una manguera fue colocada en su interior y la sala se inundó– y el estreno no volvió a ser puesto en cartelera.

Paul Fermani, organizador del CineClub, intentó proyectar Ángeles y demonios y la directora de Turismo, Fabiana González, lo citó a la intendencia para certificar la autenticidad de la copia. “Este hecho no tiene que entenderse en forma aislada sino uno más dentro de los mecanismos de censura que maneja el cura Sáenz junto con las autoridades, como parte de un pacto implícito”, explicó Fermani.

El campo artístico es uno de los objetivos principales de su cruzada. El sacerdote cuestionó al grupo Bersuit Vergarabat “por promover el libertinaje sexual” e increpó al músico Víctor Heredia: “Todos aquí saben que su presencia es irritante para la Iglesia. Esto no es algo gratuito. Es público que Heredia adhiere a una postura ideológica de izquierda (o marxista o como se la quiera llamar), lo cual implica no sólo el ateísmo militante sino toda una visión de la religión, la historia, la patria, el hombre, el orden moral, etc. El conflictivo texto de Taky Ongoy es una falsificación histórica inspirada por esa ideología que tiene su infaltable cuota de anticristianismo. (...) No tengo nada que perder ni ganar. No tenemos otros intereses que el bien de Malargüe. Esa es nuestra misión. Por ello me permito también sugerir que no sean invitados oficialmente personas como Víctor Heredia, León Gieco, Charly García y otros por el estilo”.

Los “zurditos” no son bienvenidos por Sáenz, que estudió en el Instituto San Luis Gonzaga. Más aún si se tiene en cuenta que se formó como eclesiástico en Paraná, Entre Ríos, en la época en que monseñor Adolfo Tortolo –que presidió la Conferencia Episcopal y fue vicario de las Fuerzas Armadas durante la última dictadura militar y defendió las torturas y los crímenes cometidos con “armas bendecidas”–, oficiaba de arzobispo de la capital provincial.

El sacerdote de Malargüe niega, además, los treinta mil desaparecidos y reivindica al ex obispo castrense Antonio Baseotto, que sugirió que había que arrojar al mar al ex ministro de Salud Ginés González García por repartir preservativos.
Los sermones reflejan el perfil más recalcitrante de Sáenz, cada domingo, desde la altura del púlpito y vestido con una sotana negra que cubre hasta sus pies –una vestimenta que distingue a los miembros del Verbo Encarnado–, el cura condena ante los feligreses el uso del preservativo y se niega a bautizar a los hijos de madres solteras.

Gabriel Ferrero, concejal electo y ex intendente de Malargüe, coincide: “Sáenz es un déspota y usa su sotana para conseguir lo que quiere. Hoy Malargüe es un lugar similar al Lejano Oeste, donde el jefe municipal funciona como un comisario y el pueblo sufre el manoseo y manejo de personajes siniestros como este sacerdote. Lo más triste es que está acostumbrado a operar y logra clavar su aguijón a nivel social”.
Fuente revista Veintitrés

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias po difundir esta noticia. Malargüe agradecida

MONA dijo...

otro entrerriano que me avergüenza la patria chica!!! No se puede creer!!! Ahora mismo se lo mando a mis contactos, para que sepan...
Ojalá muchos curas, o pastores, o los que sean, se parecieran un poco a León Gieco, que ama a las personas, y promociona a los discapacitados para que lleguen a ser personas útiles.
Gracias por contar esto.
Un abrazo

Monje_roj0 dijo...

Trás finalizar el plazo para la inscripción de frases blasfemas en el: II Critérium Internacional al mejor Blasfemo, abrimos ahora los plazos para las Votaciones.
Vota las 3 mejores frases que más te gusten de las 15 que participan y ordenalas de mejor a la tercera mejor.
El único lugar donde poder echar las papeletas es:
http://monasterio-en-lucha.blogcindario.com/2009/07/00057-ii-criterium -internacional-al-mejor-blasfemo-votaciones.html

Además, en esa página, se explica correctamente como se debe de votar.
UN saludo y gracias.

El Malvinero dijo...

Ojalá ningún sacerdote se parezca a León Gieco, que promociona en todos los lugares a los que va la demolición de los valores más profundos del Cristianismo.
pp